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Alireza Arafí no parpadea. En una foto difundida desde una cuenta oficial en X, el clérigo aparece con la mirada fija, como si supiera que ya no hay vuelta atrás. Lo han puesto allí no por carisma, sino por lealtad.…

La luz de la oficina de Hana Bank en Seúl sigue encendida, aunque el lugar ya está vacío. Solo queda un camarógrafo, filmando las pantallas. El KOSPI cae como piedra envuelta en plomo. No es solo un número. Es el…

El hombre cargaba una pala en una mano y, con la otra, sostenía el marco de la puerta como si temiera que la casa se fuera a caer. No se caía. Pero casi. Afuera, el polvo no se asentaba. Lo…

Había un tipo en Estambul que juraba haber visto a un general iraní llorar. No lo confirmé. Nunca supe si era verdad, ni siquiera el nombre del general. Pero me quedó esa imagen, como un fotograma quemado: un hombre con…

El rastro aún humea en la pista de Cabo Cañaveral. Amaneció frío, el cielo más oscuro que de costumbre, y el Falcon se abrió paso como un rayo mudo. No hubo multitudes. No hubo discursos largos. Solo el zumbido eléctrico…

Galle, Sri Lanka, 5 de marzo de 2026. Dos hombres en ropa de combate mojada, el cabello pegado al cráneo, caminan entre dos filas de militares. No hablan. Uno lleva la mano derecha envuelta en tela sucia. No sangra, al…

Había una foto, hace unas semanas, que no pude sacarme de la cabeza: un hombre arrodillado frente a un charco de sangre seca, en el umbral de una mezquita en Islamabad. No gritaba. No lloraba. Solo pasaba las yemas de…

Eran las ocho de la mañana en Tel Aviv y el cielo aún se desperezaba cuando los celulares empezaron a sonar al unísono. Una alerta. No importaba la operadora, el modelo del teléfono, ni si estabas en un búnker o…

Había una madre, en un cementerio de Teherán, de pie junto a una tumba reciente. No lloraba. Al menos no en ese momento. Sostenía una flor de esas que no se marchitan, plástico brillante, comprada en un puesto cerca de…

Bajó las persianas a las seis. No por el calor, que también, sino por los vidrios. No quería que nadie viera adentro. Ella vive en Sharjah, a veinte minutos de Dubái, y desde allí escuchó los booms. No como truenos.…