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Eran las 7:40 de la mañana en Bangkok, ya entrando en el calor del alba, cuando la puerta de Klong Prem se abrió y salió Thaksin Shinawatra. Sin pasos agitados, sin gesto de victoria. Sólo cansado, como si hubiera corrido…

La avioneta presidencial sigue subiendo, pero Trump ya no levanta la cabeza del celular. Sostiene la pantalla con ambas manos, como quien sostiene un antídoto, y repite en voz baja: “open up… open up…”. Junto a él, Jensen Huang no…

Un campesino en las afueras de Amritsar, en el Punjab indio, esparce fertilizante sobre el arrozal bajo un cielo plomizo. Es julio, y la tierra aún guarda la humedad de la mañana. Sus movimientos son lentos, mecánicos, como si ya…

Loni. Un nombre que suena a desierto, a polvo metido en los pulmones. Imagina a un niño allá, en el estado de Uttar Pradesh, abriendo los ojos cada mañana como si respirara ceniza. No es poesía. Es química. Es PM2.5…

Eric García no dormía cuando lo leí. Estaba en Twitter —o X, como ahora le dicen los que olvidaron por qué alguien un día quiso conectar gente— y sentí cómo se me secaba la garganta. No por lo que dijo,…

Émmanuel Grégoire caminaba solo por la plaza del Hôtel de Ville, bajo una farola que parpadeaba como si también estuviera cansada. Eran las ocho de la noche y París ya olía a café quemado y gasolina vieja. No había gritos,…
Bobby Pulido, en un mitin de febrero, con el sol cayendo a plomo sobre el estacionamiento del supermercado H-E-B en McAllen. Camisa tipo vaquera, botas lustrosas, el micrófono en la mano como si lo hubiera usado toda la vida no…

Victor Glover encendió el panel de pruebas el martes, o puede que haya sido el miércoles. La verdad es que ya nadie duerme con horario fijo en Cabo Cañaveral. Su voz, esa que no tiembla en las simulaciones, bajó un…

Alireza Arafí no parpadea. En una foto difundida desde una cuenta oficial en X, el clérigo aparece con la mirada fija, como si supiera que ya no hay vuelta atrás. Lo han puesto allí no por carisma, sino por lealtad.…

Kim Ju-ae no dijo nada. No hizo falta. Estuvo ahí, como una sombra que crece despacio en la pared, mientras su padre volvía a tomar el título, como si alguien hubiera dudado que lo soltaría. La niña apareció otra vez…