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175 Greenwich St, New York, NY 10007
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Noor Jahan Begum no gritó cuando vio el autobús caer. Solo abrió los ojos. Tan grandes que parecían querer atrapar todo lo que venía después, como si mirar con fuerza pudiera evitar el horror. Estaba parada en el muelle de…

Ivaylo Kalushev encendió una vela cada noche, decían. No para rezar, no exactamente, pero para marcar el paso del tiempo. Como si el acto de iluminar una mecha entre las montañas de Petrohan fuera un contrato entre él y la…

Un bebé de tres días y su hermana de dos años. Eso fue lo primero que escuché, entre el humo y los escombros de una casa en Arak. Nadie les pidió permiso para nacer en medio de una guerra. Nadie…

La última vez que vi a un hombre rezar en silencio fue en un video borroso, grabado con celular, bajo un cielo de nubes bajas y polvo. No se oía la voz, solo el viento, pero se le leía en…

Era la hora en que los relojes se detienen sin anunciarlo. En la periferia de Islamabad, entre polvo y techos bajos, un hombre cargaba a otro por los hombros, como si fuera un niño. No gritaba. Solo avanzaba. Tras ellos,…

Kaiama amaneció sin gritos. Ni siquiera el llanto de un niño. Solo ceniza, techos caídos, y el olor ácido de la carne quemada. Los cuerpos aún estaban allí, tirados entre lo que quedó de Woro y Nuku. Ciento sesenta y…

Crans-Montana. Enero. El frío corta, pero no tanto como lo que dejó la ausencia. Un chico. Dieciocho años. Murió el sábado en un hospital de Zúrich. No por la quemadura directa, no por el humo del primer minuto. Por lo…

Kosar Bano sostiene un zapato pequeño entre sus manos. No sabe si era de su sobrina, solo sabe que lo encontró cerca de donde solía estar la juguetería del tercer piso. Dice que ya no espera ver caras, solo pedazos.…

Azna, corazón roto del oeste. Un muchacho —no sé cómo se llama, creo que Farshid, o tal vez Farnaz, qué importa el nombre cuando ya no está— murió con una piedra en la mano y una bala en el pecho.…

Eran las siete de la mañana en Latakia cuando el primer disparo rompió el aire denso de febrero. Nadie lo vio venir. Solo se escuchó. Y luego otro. Y otro. Tres cuerpos quedaron en el suelo antes de que el…